Mostrando entradas con la etiqueta Opinión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Opinión. Mostrar todas las entradas

martes, 28 de febrero de 2017

Ecuador: 20 días de campaña para elegir al próximo presidente

Opinión

Por: Sinay Cespedes Moreno

Un total de 20 días durará la campaña electoral de las dos fuerzas políticas que irán a segunda vuelta de elecciones presidenciales en Ecuador, el oficialista Movimiento Alianza PAIS y el opositor CREO-SUMA. (PLRadio)

En poco menos de tres semanas, los binomios Lenín Moreno-Jorge Glas y Guillermo Lasso-Andrés Páez intentarán convencer a un electorado que definirá con su voto, el venidero 2 de abril, el futuro de los próximos cuatro años de este país sudamericano.

De un lado, Moreno y Glas, quienes simbolizan a la Revolución Ciudadana, que por 10 años ha trabajado por dignificar al pueblo y aplicar medidas para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, en medio de circunstancias duras como la caída de los precios del petróleo, la apreciación del dólar y hasta desastres naturales, el peor de ellos el sismo de abril de 2016.

Por otra parte, Lasso y Páez, quienes les piden a los votantes elegir a favor del cambio e intentan convencerlos de que son la mejor opción para sacar la nación adelante, con muchas promesas y pocos argumentos para sustentarlas.

A juicio de algunos politólogos, entre el 10 y el 30 de marzo, período de la campaña previa al balotaje, se librará una batalla marcada por la furia de la derecha, que en su afán de ganar terreno y adeptos, acudirá a cualquier mecanismo, como ya demostró tras los sufragios generales del pasado 19 de febrero.

El día de las justas, al cierre de las urnas, la oposición se lanzó a las calles en demanda de una segunda ronda electoral como mecanismo para allanar el camino hacia denuncias de supuestos fraudes, las cuales fueron desmontadas públicamente por el mandatario, Rafael Correa, quien rechazó lo que denominó 'campaña sucia' por parte de la oposición.

Asimismo, liderados por Andrés Páez, quien aspira a ser vicepresidente de Ecuador por CREO-SUMA, varios grupos contrarios al gobierno incitaron al desorden y hasta a la violencia, apostados durante al menos cuatro días en las afueras del Consejo Nacional Electoral, mientras se realizaba el conteo de los votos.

De acuerdo con el criterio del doctor en Historia, Juan Paz y Miño, las acciones opositoras responden a una estrategia utilizada desde 1978.

'No les importa si son armas 'bajas' o 'nobles', porque les mueve el único interés de restaurar su poder en el Estado, preservar su dominación y reconstruir el modelo empresarial de economía y sociedad', estimó el académico en un artículo titulado: Ecuador a la segunda vuelta, publicado la víspera en el diario El Telégrafo.

La primera vuelta de comicios culminó con la victoria del exvicepresidente Moreno, con 39,36 por ciento de votos, mientras el exbanquero Lasso alcanzó 28,09 puntos porcentuales, casi 12 menos que el candidato oficialista, quien no fue declarado vencedor definitivo, pues no logró el mínimo de 40 por ciento de sufragios exigido por la Ley.

Pese a ganar por más de un millón de votos, Moreno se enfrentará, esta vez, a Lasso, quien cuenta con el apoyo de algunos de los seis contendientes restantes en las primeras justas y consideró un éxito el hecho de lograr que la presidencia se defina en balotaje.

Y mientras la oposición mantiene sus ataques a través de algunos medios de comunicación que se hacen eco de sus farsas y las redes sociales, las cuales jugaron un papel fundamental en esos sufragios, Moreno, Alianza PAIS y sus seguidores reiteran sus llamados de paz y apuestan por los beneficios recibidos por la población durante poco más de 10 años.

En ese contexto, las primeras encuestas de cara al balotaje ya aparecieron en medios digitales de prensa y conceden ventaja al exvicemandatario.

Según un estudio realizado por el Centro de Investigación Social del 22 al 24 de febrero pasado, en la segunda ronda Moreno ganaría con 59 por ciento, mientras Lasso alcanzaría 41 puntos porcentuales.

Para esas votaciones, cada binomio contará solo con el 40 por ciento del monto fijado para gastos electorales en la primera ronda, lo que equivale a 950 mil dólares.

A partir del 31 de marzo regirá un período de silencio electoral y ley seca, que estarán vigentes hasta el 2 de abril, cuando los 12 millones 816 mil 698 electores registrados en Ecuador, definirán entre la continuidad y consolidación de la Revolución Ciudadana o el cambio con poco sustento, propuesto por Lasso.

Prensa Latina

jueves, 23 de febrero de 2017

Desigualdades acentúan desafíos para enfrentar crisis alimentaria

Opinión

 Por: Por Silvia Martínez

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) presentó 15 tendencias y 10 desafíos que sus países miembros deberán tener en cuenta hoy para enfrentar la crisis alimentaria mundial. (PLRadio)

Situaciones y retos en los que están presentes desigualdades sociales, crecientes presiones sobre los recursos naturales y los intensos efectos del cambio climático, como prolongadas sequías y desertificaciones, los cuales ponen en peligro la capacidad de la humanidad para alimentarse.

Uno de los mayores desafíos identificados por el organismo mundial es lograr una gobernanza nacional e internacional coherente y eficaz, con objetivos claros de desarrollo y el compromiso para alcanzarlos, del cual depende encontrar soluciones a otros problemas.

En su informe preparatorio del Marco Estratégico y el plan 2018-2021, la FAO insta a una mejora sostenible de la productividad agrícola para satisfacer la creciente demanda con el debido cuidado a los recursos naturales.

Abordar el cambio climático y la intensificación de las amenazas naturales, erradicar la pobreza extrema y reducir la desigualdad; acabar con el hambre y todas las formas de malnutrición y hacer que los sistemas alimentarios sean más eficientes, inclusivos y resilientes, forman parte de los retos de la humanidad en las próximas décadas.

En el documento se señala, además, la necesidad de mejorar las oportunidades de ingresos en las zonas rurales y abordar las causas profundas de la migración; así como reforzar la capacidad de las personas para hacer frente a las crisis prolongadas, desastres y conflictos.

El escenario mundial exige cambios. Desde 1990 a nivel mundial el hambre y la pobreza extrema descendieron, pero aún unas 700 millones de personas, la mayoría de las zonas rurales, son extremadamente pobres.

De igual modo, bajó la tasa de subalimentación y mejoraron los niveles de nutrición y sanidad, pero sin embargo, aún cerca de 800 millones de personas padecen hambre crónica y otros dos mil millones tienen carencias de micronutrientes.

La pobreza generalizada obstaculiza los avances ante sistemas alimentarios de más alto coeficiente de capital, suministros e insumos concentrados en menos manos, y crecientes flujos migratorios, sobre todo de los hombres, hacia zonas urbanas, lo cual hace que la agricultura quede en manos de las mujeres.

Las crisis, conflictos y catástrofes naturales aumentan, son cada vez más peligrosos e impiden labrar la tierra y producir alimentos, en un ambiente donde prevalece la ausencia de servicios médicos y la protección social.

La FAO insiste en que no se puede producir a costa de la deforestación masiva, escasez de agua, agotamiento de los suelos y elevados niveles de emisiones de gases de efecto invernadero.

Propone, en tal sentido, establecer sistemas innovadores capaces de preservar los recursos naturales los cuales, a la vez, eleven la productividad con procesos transformadores y holísticos.

Estos incluyen la agroecología, la actividad agroforestal, la agricultura inteligente en función del clima y la agricultura de conservación, también basada en conocimientos tradicionales e indígenas.

La aplicación de los avances tecnológicos, reducciones drásticas del uso de combustibles fósiles en la agricultura y economía, ayudarían a enfrentar al cambio climático y los crecientes peligros naturales que dañan los ecosistemas y la vida humana son otras de las consideraciones de la institución.

Insiste, asimismo, en la urgencia de una mayor colaboración internacional para evitar surjan nuevas amenazas transfronterizas a los sistemas agrícolas y alimentarios, como plagas y enfermedades.

Las estrategias de crecimiento hacia los pobres deben asegurar el derecho a la tierra, participación en los mercados, inversiones agrícolas y otras medidas que les permitan generar ingresos, lo cual, junto a una adecuada protección social detendría sensiblemente las migraciones.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, demandó la víspera una respuesta urgente de la comunidad internacional para salvar a más de 20 millones de personas amenazadas por la hambruna en Sudán del Sur, Yemen, Somalia y Nigeria.

Una clara evidencia de las amenazas futuras si no se actúa a tiempo. El Cuerno Africano es apenas una pálida crónica de una crisis anunciada.

Prensa Latina 

jueves, 2 de febrero de 2017

México-EE.UU: relaciones ríspidas e inciertas

Opinión

Por: Orlando Oramas Leon

Cuando Enrique Peña asumió la presidencia de México en diciembre de 2012 nunca imaginó que le tocarían momentos más ríspidos que los actuales en las relaciones con Estados Unidos.

Menos que sus reformas estructurales en el área económica, que privilegian la inversión extranjera y las exportaciones, estuvieran en peligro como hoy sucede con la administración de Donald Trump.

La historia entre los dos países ha sido compleja, al punto de que México perdió más de la mitad de su territorio en el siglo XIX por las apetencias expansionistas de su vecino norteño.

Trump ha elevado tanto el tono de la discordia con México hasta el punto de que ambas partes se vieran obligadas a desmentir que el mandatario estadounidense amenazara con una intervención militar durante la conversación telefónica sostenida el 27 de enero con Peña Nieto.

La agencia de noticias Associated Press (AP) divulgó la víspera lo que afirma es parte de la transcripción de esa plática.

El gobernante mexicano afirmó que conversaron durante una hora, aunque AP aseguró que en la ocasión el jefe de la Casa Blanca habló de enviar a los militares de su país para contener a los 'malos hombres' (traducción del inglés), lo cual podría hacer referencia a los grupos criminales mexicanos.

La agencia estadounidense agregó un supuesto comentario de Trump en sentido negativo sobre el Ejército y la Armada mexicanos, que están en el primer frente de batalla contra las organizaciones criminales, cuyo armamento pesado ingresa ilegalmente desde el vecino norteño.

La cancillería mexicana optó por responder a otro nivel, en el que su directora de Comunicación, Claudia Algorri, rebatió en Twitter lo publicado aquí por medios nacionales, porque tales versiones están basadas 'en absolutas falsedades y con evidente mala intención'.

Acotó que Peña Nieto en esa conversación 'fue claro en señalar las diferencias de posiciones respecto a algunas afirmaciones hechas por el presidente Trump en público y que repitió durante su diálogo'.

Para despejar dudas la funcionaria de la cancillería acotó que 'el tono fue constructivo', tanto que se llegó 'al acuerdo entre los presidentes de seguir trabajando y los equipos se seguirán reuniendo de manera frecuente para un acuerdo que sea positivo para ambos países'.

Lo cierto es que todo parece indicar que el diálogo fue difícil, como han sido los momentos que viven por estos días los vínculos bilaterales, con un futuro lleno de incertidumbres por los desplantes y declaraciones amenazantes del ocupante de la Casa Blanca.

No hay que olvidar que una delegación encabezada por el canciller, Luis Videgaray; y el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, fue recibida en Washington con órdenes ejecutivas de Trump para construir un muro en la frontera y desplegar allí a miles de agentes armados.

El mandatario republicano, además, insistió en que le pasaría la factura de la barda a los mexicanos, ya sea en impuestos fronterizos, retención de remesas; acompañado de su promesa de campaña de deportar a millones de migrantes de este país.

Al final el gobernante estadounidense no le dejó de otra a su par mexicano, que se vio obligado a cancelar la cita pactada en la Casa Blanca para el 31 de enero.

Trump llegó al extremo de la descortesía cuando escribió en su cuenta de Twitter que si Peña Nieto no pagaba por el muro lo mejor era que desistiera de su viaje a Washington.

Del lado mexicano la política ha sido evitar la confrontación y propiciar el diálogo, aunque sobre la base de defender principios e intereses nacionales.

Según la Presidencia mexicana, durante la conversación telefónica ambos mandatarios decidieron no hablar en público sobre la cuestión del muro, pero la Casa Blanca nunca confirmó tal compromiso.

De hecho, el nuevo secretario de Seguridad Nacional, John Kelly, realizó su primera visita a la frontera sur para supervisar la seguridad y analizar con el gobernador de Texas, Greg Abbot, la vigilancia conjunta.

En el terreno, Kelly expresó el deseo de que la barda fronteriza esté levantada en dos años, lo cual fue celebrado por Abbot, cuyo estado tiene como principal socio comercial a México.

Antes, en una entrevista con la cadena ABC News Trump manifestó que la construcción de la obra comenzará en meses, lo cual anuncia que el muro será centro de discordia a futuro entre ambos países.

No es el único. La renegociación que se anuncia para los próximos meses sobre el Tratado de Libre Comercio de América del Norte promete otros entuertos que incluso ya amenazan con afectar a empresas extranjeras instaladas en México.

Sobre todo del sector automotriz, vital para la economía mexicana, y cuyo principal mercado de exportación es el vecino norteño.

Entretanto, el gobierno mexicano alista programas y medidas para recortar su dependencia económica y comercial con Estados Unidos, lo cual incluye promover el mercado interno y diversificar sus vínculos con otros países y zonas geográficas.

Prensa Latina

viernes, 20 de enero de 2017

Empieza la era Trump...

Opinión

Por: Ignacio Ramonet

Donald Trump ha declarado en repetidas ocasiones que la organización Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) es el « enemigo principal » de su país y que, por consiguiente, su primera preocupación será destruirlo militarmente. Para alcanzar ese objetivo, Trump está dispuesto a establecer una alianza táctica con Rusia, potencia militarmente presente en la región desde 2015 como aliada principal del gobierno de Bachar El Asad. Esta decisión de Donald Trump, si se confirma, representaría un cambio de alianzas espectacular que desconcierta a los propios aliados tradicionales de Washington.

Unos días después del acuerdo entre Rusia y Turquía que permitió acabar con la interminable batalla de Alepo, leí en un célebre semanario francés el comentario siguiente : « La permanente crisis de Oriente Medio está lejos de resolverse. Unos piensan que la solución pasa obligatoriamente por Rusia, mientras otros creen que todo depende de Turquía. Aunque lo que queda claro ahora es que, de nuevo y definitivamente –por lo menos cabe desearlo-, Rusia tiene en sus manos los argumentos decisivos para poner punto final a esa crisis. » ¿Qué tiene de particular este comentario ? Pues que se publicó en la revista parisina L’Illustration... el 10 de septiembre de 1853.

O sea, hace ciento sesenta y tres años, la crisis de Oriente Medio ya era calificada de « permanente ». Y es probable que lo siga siendo... Aunque un parámetro importante cambia a partir de este 20 de enero : llega un nuevo Presidente de Estados Unidos a la Casa Blanca : Donald Trump. ¿Puede esto modificar las cosas en esta turbulenta región ? Sin ninguna duda porque, desde final de los años 1950, Estados Unidos es la potencia exterior que mayor influencia ejerce en esta area y porque, desde entonces, todos los presidentes estadounidenses, sin excepción, han intervenido en ella. Recordemos que el caos actual en esta zona, es, en gran parte, la consecuencia de las intervenciones militares norteamericanas decididas, a partir de 1990, por los presidentes George H. Bush, Bill Clinton y George W. Bush, y por el (más reciente) azorado apoyo a las « primaveras árabes » estímuladas por Barack Obama (y su secretaria de estado Hillary Clinton).

Aunque globalmente la linea que defendió el candidato republicano durante su campaña electoral fue calificada de « aislacionista », Donald Trump ha declarado en repetidas ocasiones que la organización Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) es el « enemigo principal » de su país y que, por consiguiente, su primera preocupación será destruirlo militarmente. Para alcanzar ese objetivo, Trump está dispuesto a establecer una alianza táctica con Rusia, potencia militarmente presente en la región desde 2015 como aliada principal del gobierno de Bachar El Asad. Esta decisión de Donald Trump, si se confirma, representaría un cambio de alianzas espectacular que desconcierta a los propios aliados tradicionales de Washington. En particular a Francia, por ejemplo, cuyo gobierno socialista -por extrañas razones de amistad y negocios con Estados teocráticos ultrareaccionarios como Arabia Saudita y Qatar- ha hecho del derrocamiento de Bachar El Asad, y por consiguiente de la hostilidad hacia el presidente ruso Vladimir Putin, el alfa y el omega de su política exterior[i].

Donald Trump tiene razón : las dos grandes batallas para derrotar definitivamente a los yihadistas del ISIS –la de Mosul en Irak, y la de Raqqa en Siria- aún están por ganar. Y van a ser feroces. Una alianza militar con Rusia es, sin duda, una buena  opción. Pero Moscú tiene aliados importantes en esa guerra. El principal de ellos es Irán que participa directamente en el conflicto sirio con hombres y armamento. E indirectamente pertrechando a las milicias de voluntarios libaneses chiitas del Hezbollah.

El problema para Trump es que también repitió, durante su campaña electoral, que el pacto con Irán y seis potencias mundiales sobre el programa nuclear iraní, que entró en vigor el 15 de julio de 2015, y al que se habían opuesto duramente los republicanos en el Congreso, era “un desastre”, “el peor acuerdo que se ha negociado”. Y anunció que otra de sus prioridades al llegar a la Casa Banca sería desmantelar ese pacto que garantiza la puesta bajo control del programa nuclear iraní durante más de diez años a la vez que levanta la mayoría de las sanciones económicas impuestas por la ONU contra Teherán.

Romper ese pacto con Irán no será sencillo, pues se firmó con el resto de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (China, Francia, Reino Unido, Rusia) y Alemania, a los que Washington tendría que enfrentarse. Pero es que, además, como se ha dicho, el aporte de Irán en la batalla contra el ISIS, tanto en Irak como en Siria, resulta fundamental. No es el momento de enemistarse de nuevo con Teherán. Moscú, que ve con buenos ojos el acercamiento de Washington, no aceptará que esto se haga a costa de su alianza estratégica con Teherán.

Uno de los primeros dilemas del presidente Donald Trump consistirá pues en resolver esa contradicción. No le resultará facil. Entre otras cosas porque su propio equipo de halcones, que acaba de nombrar, parece poco flexible en lo que concierne las relaciones con Irán[ii].

Por ejemplo el general Michael Flynn, su asesor de Seguridad Nacional (lo que Henry Kissinger fue para Ronald Reagan), está obsesionado con Irán. Sus detractores le definen como "islamófobo" porque ha publicado opiniones quemuchos consideran abiertamente racistas. Como cuando escribió en su cuenta de Twitter : "El temor a los musulmanes es perfectamente racional." Flynn participó en las campañas para desmantelar las redes insurgentes en Afganistán e Irak.  Asegura que la militancia islamista es una « amenaza existencial a escala global ». Igual que Trump, sostiene que la organización Estado Islámico es la « mayor amenaza » que enfrenta EE.UU. Cuando fue director de la Agencia de Inteligencia de la Defensa (AID), de 2012 a 2014, dirigió la investigación sobre el asalto al consulado estadounidense de Bengasí, en Libia, el 11 de septiembre de 2012, en el que murieron varios ‘marines’ y el embajador norteamericano Christopher Stevens. En aquella ocasión, Michael Flynn insistió en que el objetivo de su agencia, como el de la CIA, era « demostrar el rol de Irán en ese asalto »[iii]. Aunque jamás haya habido evidencia de que Teherán tuviera cualquier participación en ese ataque. Curiosamente, a pesar de su hostilidad a Irán, Michael Flynn está a favor de trabajar de manera más estrecha con Rusia. Incluso, en 2015, el general viajó a Moscú donde fue fotografiado sentado al lado de Vladimir Putin en una cena de gala para el canal estatal de televisión, Russia Today (RT), donde ha aparecido regularmente como analista. Posteriormente, Flynn admitió que se le pagó por hacer ese viaje y defendió al canal ruso diciendo que no veía « ninguna diferencia entre RT y el canal estadounidense CNN ».

Otro anti-iraní convencido es Mike Pompeo, el nuevo director de la CIA, un ex-militar graduado de la Academia de West Point y miembro del ultraconservador Tea Party. Tras su formación militar, fue destinado a un lugar de extrema tensión durante la Guerra Fría: patrulló el ‘Telón de Acero’ hasta la caída del Muro de Berlín en 1989. En su carrera como político, Mike Pompeo formó parte del Comité de Inteligencia del Congreso, y se destacó en una investigación que puso contra las cuerdas a la candidata demócrata Hillary Clinton por su pretendido papel durante el asalto de Bengasi. Ultraconservador, Pompeo es hostil al cierre de la base de Guantánamo (Cuba), y ha criticado a los líderes musulmanes de Estados Unidos.Es un partidario decidido de dar marcha atrás al tratado nuclear firmado con Irán, al que califica de « Estado promotor del terrorismo ».
Pero quizas el más rabioso enemigo de Irán, en el entorno de Donald Trump, es el general James Mattis, apodado 'Perro Loco', que estará a cargo del Pentágono[iv], o sea ministro de la Defensa. Este general retirado de 66 años, demostró su liderazgo militar al mando de un batallón de asalto durante la primera guerra del Golfo en 1991 ; luego dirigió una fuerza especial en el sur de Afganistán en 2001 ;después comandó la Primera División de la Infantería de Marina que entró en Bagdad para derrocar a Sadam Husein en 2003 ; y, en 2004, lideró la toma de Faluya en Irak, bastión de la insurgencia suní. Hombre culto y lector de los clásicos griegos es también apodado el 'Monje Guerrero', alusión a que jamás se casó ni tuvo hijos. James Mattis ha repetido infinitas veces que Irán es la « principal amenaza » para la estabilidad de Oriente Medio, por encima de organizaciones terroristas como el ISIS o Al Qaeda : "Considero al ISIS como una excusa para Irán para continuar causando daño. Irán no es un enemigo del ISIS. Teherán tiene mucho que ganar con la agitación que crea el ISIS en la región." 

En materia de geopolítica, como se ve, Donald Trump va a tener que salir pronto de esa contradicción. En el teatro de operaciones de Oriente Próximo, Washington no puede estar –a la vez- a favor de Moscú y contra Teherán. Habrá que clarificar las cosas. Con la esperanza de que se consiga un acuerdo. De lo contrario, hay que temer la entrada en escena del nuevo amo del Pentágono, James Mattis ‘Perro Loco’, de quien no debemos olvidar su amenaza más famosa, pronunciada ante una asamblea de notables bagdadíes durante la invasión de Irak: "Vengo en paz.No traje artillería. Pero con lágrimas en los ojos, les digo esto: si me fastidian,¡ os mataré a todos !"

[i] Aunque, como se sabe, hay eleciones en mayo próximo en Francia, a las cuales el actual presidente socialista François Hollande, muy impopular, ha decidido no representarse. El candidato conservador con mayores posibilidades de ganar, François Fillon, ha declarado por su parte que reorientará la política exterior francesa para normalizar de nuevo las relaciones con Moscú.

[ii] Léase, Paul Pillar, « Will the Trump Administration Start a War with Iran ? »,  The National Interest,  7 de diciembre de 2016. http://nationalinterest.org/blog/paul-pillar/will-the-trump-administration-start-war-iran-18652

[iii] Léase, The New York Times, 3 de diciembre de 2016.http://www.nytimes.com/2016/12/03/us/politics/in-national-security-adviser-michael-flynn-experience-meets-a-prickly-past.html?_r=0

[iv] James Mattis necesitará que el Congreso le conceda una excepción para esquivar la ley que exige que pasen siete años entre salir del Ejército y acceder a la jefatura del Pentágono.

TeleSur

jueves, 15 de diciembre de 2016

¿La política exterior de EE.UU. lucha contra el terrorismo o lo promueve?

Opinión

Por: Dr. Arshad M Khan

Las imperiales desgracias de Washington en el extranjero más el ambiente de temor en el país contribuyeron con el inesperado triunfo de Donald Trump.

El último discurso del presidente Obama referente a las políticas extranjeras de la nación, pronunciado en la Base de la Fuerza Aérea de MacDill en Tampa, dejó expuesto su propósito en el lugar. La base es la sede para el Comando de Operaciones Especiales y para el Comando Central, ya que el primero desempeña un papel cada vez más importante en la lucha contra el terrorismo.

La síntesis del discurso parecía sostener la idea de que los Estados Unidos es y debería mantenerse leal a sus principios, cuando de combatir el terrorismo se trata. Al mismo tiempo, el congresista Ted Lieu, un demócrata californiano, se dirigió al secretario de estado, John Kerry, para advertirle que E.E.U.U. podría ser penalizado por crímenes de guerra, al contribuir con el bombardeo de Arabia Saudita en Yemen; Estados Unidos colabora al reabastecer de combustible los aviones en el aire. El congresista afirma que hay 70 incidentes registrados, en los que se incluye a mujeres y niños como objetivos. Yemen en sí jamás tuvo una crisis de refugiados durante los años de conflicto civil, hasta ahora debido al despiadado ataque saudita.

Y, ¿qué hizo Libia para sufrir la ira de E.E.U.U.?

Pues, luchar una guerra civil en donde las víctimas eran cientos y los rebeldes mismos no carecían de instigadores extranjeros. Vean a Libia hoy en día, una vez líder en África en cuanto al índice de desarrollo humano y ahora bombardeada hasta dejarla hecha añicos por la falta de un gobierno efectivo. A propósito, ¿cuál fue el valor estratégico (o si vamos al caso, táctico) de bombardear un precioso y costoso sistema de agua que traía agua desde el sur hasta de Tripoli?, y ¿cómo esto afectó al la populación de Trípoli?. Ahora, por supuesto, aquellos libaneses que estan en su capacidad, se dirigen hacia Europa. De hecho, los africanos subsaharianos que vendrían a Libia en busca de trabajo ahora van hacia Europa.

Pregúntenle a los libaneses a quién culpan por sus problemas y la respuesta llegará sin temor a equivocaciones, Estados Unidos es la causa principal de la destrucción del país. Pregúntele a los yemenitas y será igual. Es el país que suministra los aviones, las bombas, el combustible; sin todo esto no habría bombardeo aéreo. Pregúntenle a los sirios y como informó la radio pública nacional esta semana, ciertamente ellos no culpan al presidente Bashar Al Assad, puesto que sienten que él ha estado haciendo un buen trabajo manteniendo al país unido. No, ellos culpan a los saudíes, los estados del Golfo y las armas suministradas por la cabecilla de Estados Unidos.

Pregúntele a los somalíes. Gracias a la invasión patrocinada por los Estados Unidos y ejecutada por los etíopes, se destruyó la última oportunidad del país para estabilizarse, al prolongar los homicidios. Por otro lado, el régimen de la corte islámica no pudo haber escogido un peor nombre, el cual envia mensajes peligrosos por toda la administración de los Estados Unidos al sembrar terror a causa de los Talibanes o por un segundo acto de Al-Qaeda. Y no fue sino un callado y estudioso joven somalí que desató un ataque en la Universida de Ohio hace apenas una semana; Trump estuvo allí hace poco para expresar sus condolencias y repetir su credo de “escrutinio extremo” en contra de la inmigración musulmana.

Pregúntenles a los iraquíes y a los afganos. Una vasta cobertura desde Africa del norte, a través de Yemen, Afganistán y Pakistán, está envuelta en los conflictos. Los cálculos aproximados de mortalidad en Irak varían desde 200.000 adscritos a la violencia hasta un millón atribuidos a los estragos de las guerras. Las víctimas generadas por la guerra en Afganistán alcanzan más o menos la cantidad de 111.000, según el Instituto Watson de la Universidad Brown, en conjunto con muchos heridos. Esto va en aumento dada la presencia de Estados Unidos durante 15 años. Las muertes entre la población a causa de las guerras no son fáciles de determinar, pero en Irak son propensas a ser aún más altas estas cifras.

La pregunta que cabe hacer es si las 19 personas, originarias principalmente de Arabia Saudita, son responsables de los ataques ocurridos el 9/11. Y, ¿para qué? En todo caso, la situación y el factor miedo en los Estados Unidos empeoró y esta es una de las razones por las que Donald Trump ganó. Entonces, ¿están estas políticas unilaterales luchando contra el terrorismo o estan alienando a la población lo suficiente para convertirse en una causa inmediata?

Dr. Arshad M Khan (http://ofthisandthat.org/index.html) en un exprofesor, quien desde hace varias décadas ha publicado artículos en The Christian Science Monitor, The Dallas Morning News, Dawn (Pakistan), Fort Worth Star Telegram, Asia Times Online, Countercurrrents, Counterpunch, Pambazuka News, Telesur inglés, entre otros.

jueves, 1 de diciembre de 2016

La deuda pública y el sistema fiscal como mecanismo de desposesión en América Latina

Opinión

Por: Francisco Navarro / CELAG

En la actualidad, el sistema capitalista tiene distintos mecanismos de apropiarse de la riqueza generada, mecanismos que son complementarios a la explotación del trabajo asalariado.

Con el objetivo de recuperar y aumentar la tasa de ganancia, el poder de las oligarquías y el dominio en el campo ideológico, el sistema genera toda una serie de procesos que tratan de garantizar su reproducción material y de clase. El geógrafo David Harvey lo ha denominado como la etapa de la desposesión, entendida como una situación en la que se intensifican los mecanismos a través de los cuales se expolia al trabajador del excedente que ha logrado retener mediante su salario. Así, el capital logra recuperar en el ámbito de la circulación parte de lo que se le ha escapado en el ámbito de la producción, que es donde se reparte el excedente.

Las formas de desposesión son múltiples y cada una puede tener distintos actores y procedimientos. El aumento inducido de los precios de los productos necesarios para la vida, los procesos de mercantilización y privatización de servicios públicos universales como la salud y la educación, los sistemas impositivos regresivos e injustos, los intereses de la deuda pública y privada, el control sobre los medios de comunicación y la cultura, son ejemplos de estos mecanismos de desposesión sobre los distintos espacios de nuestra vida personal y colectiva, tanto en el ámbito material como en el político e ideológico.

En cada economía, y en distintos momentos históricos, los mecanismos de desposesión utilizados con más intensidad varían, por lo que es necesario analizarlos y sacarlos a la luz[1].  De hecho, cuando en el libro “La mano visible del mercado” Pasqualina Curcio desentraña rigurosamente las armas económicas utilizadas contra Venezuela, está vislumbrando los distintos mecanismos de desposesión del bienestar material y derechos de soberanía que las clases dominantes están aplicando sobre las clases populares venezolanas[2].

Uno de los mecanismos de desposesión más efectivos y más utilizados es el del endeudamiento público en coordinación con un sistema de impuestos regresivos. Este instrumento funciona con más intensidad cuando debido a la crisis generada por las contradicciones intrínsecas de la acumulación capitalista, el Estado ve disminuir sustancialmente sus ingresos tanto por la caída de la recaudación de impuestos como por la venta directa de productos, como es el caso de la mayoría de países en Latinoamérica con la caída de los precios de las materias primas. Simultáneamente, el Estado puede decidir políticamente aumentar el gasto público para hacer frente a las consecuencias sociales de la crisis y la reactivación económica. Es fácil entender que en esta situación un Estado pueda incurrir en déficit fiscal y requiera financiación. Ésta puede venir del sistema financiero nacional o internacional (deuda pública interna o externa), sabiendo que para los países latinoamericanos la primera suele ser en moneda nacional y la segunda en dólares, pero que por ambas habrá que pagar un tipo de interés que viene determinado por los llamados “mercados”[3] con la estimable colaboración de las agencias de calificación (a las que desentrañamos desde Celag en un reciente artículo[4]).

Estas tasas de interés son especialmente altas para América Latina y su determinación no se corresponde ni con el nivel de endeudamiento público (un 34,7% en 2015, muy inferior al de los países centrales y que tienen tasas de interés mucho más favorables), ni con las cifras macroeconómicas de crecimiento, ni con la capacidad y el cumplimiento de los pagos[5]. Estos elevados tipos de interés se corresponden con la correlación de fuerzas existentes en el sistema financiero internacional y que sitúa a Latinoamérica en una situación geoeconómica debilitada y frágil frente a los movimientos financieros especulativos. Más adelante volveré a este punto.

Toda esta situación descrita intensifica el crecimiento de la deuda pública, para el pago de la cual tendrán que destinarse cada vez una mayor cantidad de recursos públicos presentes[6] y futuros. En última instancia, estos recursos se obtienen a través de los impuestos y de la venta, principalmente, de materias primas. En otras palabras, esta deuda pública son derechos que el sistema financiero tiene sobre la riqueza presente y futura de la economía real. Por un lado, sobre el valor creado por los trabajadores que tendrán que dedicar parte de su jornada de trabajo futura a pagar unos impuestos que servirán para cumplir con las obligaciones de la deuda. Y, por otro lado, es un derecho sobre los recursos naturales del país que serán vendidos para hacer efectiva esta obligación.

Es así como la deuda pública se convierte en un mecanismo muy eficiente de transferencia de renta y riqueza de la población al capital financiero. Este mecanismo de redistribución a favor del capital es más eficiente, y más injusto socialmente, cuanto más regresivo es el sistema tributario, es decir, cuanto mayor es el esfuerzo y la participación de las clases populares en la recaudación. El informe de la CEPAL sobre el panorama fiscal de América Latina para el 2016 pone de manifiesto que el sistema impositivo de la región se caracteriza por su regresividad y por no recaudar lo que podría, en especial a las rentas más altas y al capital: la recaudación impositiva en la región no llega al 19% del PIB (muy lejos del 35% de media de los países de la OCDE), el grueso de esta recaudación recae en impuestos indirectos suponiendo un mayor esfuerzo para las clases populares[7], los impuestos directos no alcanzan un tercio del total recaudado siendo muy baja la tasa media pagada por las rentas más altas (según el informe el 10% más rico paga un 5,4% efectivo), los impuestos sobre el beneficio para las grandes empresas son ridículos y llenos de bonificaciones, y el impuesto sobre el patrimonio, que grabaría a las clases más acomodadas, es casi inexistente.

Con este panorama queda claro el potencial de desposesión para la población de la región que supone el mecanismo de endeudamiento público en coordinación con el sistema fiscal latinoamericano. En este sentido, vale la pena destacar que durante la actual crisis del sistema capitalista el endeudamiento de la región ha venido protagonizado principalmente por un endeudamiento interno en la moneda nacional de cada uno de los países. Este hecho ha provocado que en poco más de una década el peso de la deuda pública interna sobre la deuda pública total haya pasado de suponer el 35% al 70% actual[8]. Este hecho pone de manifiesto que se está produciendo un cambio en cuanto a los actores protagonistas de este mecanismo de desposesión, en el que el capital financiero-bancario de los países de la región (o al menos, filiales de la banca internacional que operan en territorio latinoamericano) ha ganado importancia como receptor de esta riqueza desposeída a la población. Como se ha puesto de manifiesto desde Celag en artículos anteriores, la banca es el gran ganador en este siglo XXI en América Latina[9].

Para concluir, hay que tener presente que la deuda pública como arma de desposesión no solo constituye un mecanismo de transferencia de renta de abajo hacia arriba, sino que históricamente ha sido un instrumento realmente poderoso para condicionar e imponer a los países políticas económicas de corte neoliberal, y América Latina tiene una amplia experiencia en la materia. Actualmente este instrumento sigue más fuerte que nunca y debemos volver a mencionar el protagonismo en este campo de las agencias de calificación. Agencias cuyos análisis están ampliamente desacreditados y que estratégicamente en muchas ocasiones responden a factores políticos e intereses del capital financiero. Esto supone una desposesión en el ámbito de la soberanía política de los países y, por lo tanto, de su población. Decía al comienzo de este artículo que la desposesión no se produce exclusivamente en el ámbito material de la vida humana, sino que tiene una incidencia directa en el campo de los derechos políticos de la población, que lógicamente, en última instancia, tendrá un impacto sobre sus condiciones materiales. Es imprescindible analizar estos procesos en su totalidad para determinar el alcance de los distintos mecanismos de desposesión que operan en la región, sacarlos a la luz y hacerles frente desde los distintos espacios de lucha política.

[1] En los años ochenta, el endeudamiento externo fue uno de los mecanismos de desposesión más exitosos en Latinoamérica, puesto que no solo generó una transferencia de renta colosal hacia el capital financiero internacional sino que abrió la puerta a la intensificación de otros mecanismos como la mercantilización y privatización de servicios públicos y la apropiación de la explotación de los recursos naturales por el capital privado.

[2] La autora destaca principalmente cuatro mecanismos: el desabastecimiento programado de bienes esenciales, la inflación inducida, el boicot en el suministro de bienes de primera necesidad y el embargo comercial encubierto.

[3] Los mercados son un entramado de empresas del sector financiero internacional: bancos, gestoras de fondos de inversión, aseguradoras, fondos de pensiones, fondos soberanos, fondos de capital riesgo, etc. El negocio de todos ellos consiste en la obtención del máximo beneficio mediante la concesión de préstamos a los Estados (de todos los niveles territoriales) y empresas pública y privadas.

[4] http://www.celag.org/agencias-descalificadas/

[5] Es de sobra conocido, aunque siempre es necesario recordarlo, que la mayoría de dificultades de pago de la deuda externa de los países latinoamericanos han venido por factores especulativos y políticos con intereses en los países centrales.

[6] Por ejemplo, de acuerdo al Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo (CADTM) en el 2013 Brasil destinó el 42,2% del presupuesto público al pago de la deuda, Argentina destinó el 38,4% y Colombia el 24,3%.

[7] Aunque hay excepciones como Venezuela, Bolivia y Ecuador que se han apoyado más en la riqueza derivada de las rentas de los recursos naturales que en los impuestos sobre el consumo. No obstante, estos últimos siguen siendo más importantes que los directos.

[8] Para una muestra de países de referencia de la región: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Venezuela.

[9] http://www.celag.org/la-banca-y-su-mano-invisible/ y http://www.celag.org/informe-las-ganancias-de-la-banca-privada-en-america-latina/

TeleSur

sábado, 26 de noviembre de 2016

Gabriel García Márquez: El Fidel Castro que yo conozco

Opinión

Por: Gabriel García Márquez (2009)

Su visión de América Latina en el porvenir, es la misma de Bolívar y Martí, una comunidad integral y autónoma, capaz de mover el destino del mundo.

Su devoción por la palabra. Su poder de seducción. Va a buscar los problemas donde estén. Los ímpetus de la inspiración son propios de su estilo. Los libros reflejan muy bien la amplitud de sus gustos. Dejó de fumar para tener la autoridad moral para combatir el tabaquismo. Le gusta preparar las recetas de cocina con una especie de fervor científico. Se mantiene en excelentes condiciones físicas con varias horas de gimnasia diaria y de natación frecuente. Paciencia invencible. Disciplina férrea. La fuerza de la imaginación lo arrastra a los imprevistos. Tan importante como aprender a trabajar es aprender a descansar.

Fatigado de conversar, descansa conversando. Escribe bien y le gusta hacerlo. El mayor estímulo de su vida es la emoción al riesgo. La tribuna de improvisador parece ser su medio ecológico perfecto. Empieza siempre con voz casi inaudible, con un rumbo incierto, pero aprovecha cualquier destello para ir ganando terreno, palmo a palmo, hasta que da una especie de gran zarpazo y se apodera de la audiencia. Es la inspiración: el estado de gracia irresistible y deslumbrante, que sólo niegan quienes no han tenido la gloria de vivirlo. Es el antidogmático por excelencia.

José Martí es su autor de cabecera y ha tenido el talento de incorporar su ideario al torrente sanguíneo de una revolución marxista. La esencia de su propio pensamiento podría estar en la certidumbre de que hacer trabajo de masas es fundamentalmente ocuparse de los individuos.

Esto podría explicar su confianza absoluta en el contacto directo. Tiene un idioma para cada ocasión y un modo distinto de persuasión según los distintos interlocutores. Sabe situarse en el nivel de cada uno y dispone de una información vasta y variada que le permite moverse con facilidad en cualquier medio. Una cosa se sabe con seguridad: esté donde esté, como esté y con quien esté, Fidel Castro está allí para ganar. Su actitud ante la derrota, aun en los actos mínimos de la vida cotidiana, parece obedecer a una lógica privada: ni siquiera la admite, y no tiene un minuto de sosiego mientras no logra invertir los términos y convertirla en victoria. Nadie puede ser más obsesivo que él cuando se ha propuesto llegar a fondo a cualquier cosa. No hay un proyecto colosal o milimétrico, en el que no se empeñe con una pasión encarnizada. Y en especial si tiene que enfrentarse a la adversidad. Nunca como entonces parece de mejor talante, de mejor humor. Alguien que cree conocerlo bien le dijo: Las cosas deben andar muy mal, porque usted está rozagante.

Las reiteraciones son uno de sus modos de trabajar. Ej.: El tema de la deuda externa de América Latina, había aparecido por primera vez en sus conversaciones desde hacía unos dos años, y había ido evolucionando, ramificándose, profundizándose. Lo primero que dijo, como una simple conclusión aritmética, era que la deuda era impagable. Después aparecieron los hallazgos escalonados: Las repercusiones de la deuda en la economía de los países, su impacto político y social, su influencia decisiva en las relaciones internacionales, su importancia providencial para una política unitaria de América Latina… hasta lograr una visión totalizadora, la que expuso en una reunión internacional convocada al efecto y que el tiempo se ha encargado de demostrar.

Su más rara virtud de político es esa facultad de vislumbrar la evolución de un hecho hasta sus consecuencias remotas… pero esa facultad no la ejerce por iluminación, sino como resultado de un raciocinio arduo y tenaz. Su auxiliar supremo es la memoria y la usa hasta el abuso para sustentar discursos o charlas privadas con raciocinios abrumadores y operaciones aritméticas de una rapidez increíble.

Requiere el auxilio de una información incesante, bien masticada y digerida. Su tarea de acumulación informativa principia desde que despierta. Desayuna con no menos de 200 páginas de noticias del mundo entero. Durante el día le hacen llegar informaciones urgentes donde esté, calcula que cada día tiene que leer unos 50 documentos, a eso hay que agregar los informes de los servicios oficiales y de sus visitantes y todo cuanto pueda interesar a su curiosidad infinita.

Las respuestas tienen que ser exactas, pues es capaz de descubrir la mínima contradicción de una frase casual. Otra fuente de vital información son los libros. Es un lector voraz. Nadie se explica cómo le alcanza el tiempo ni de qué método se sirve para leer tanto y con tanta rapidez, aunque él insiste en que no tiene ninguno en especial. Muchas veces se ha llevado un libro en la madrugada y a la mañana siguiente lo comenta. Lee el inglés pero no lo habla. Prefiere leer en castellano y a cualquier hora está dispuesto a leer un papel con letra que le caiga en las manos. Es lector habitual de temas económicos e históricos. Es un buen lector de literatura y la sigue con atención.

Tiene la costumbre de los interrogatorios rápidos. Preguntas sucesivas que él hace en ráfagas instantáneas hasta descubrir el por qué del por qué del por qué final. Cuando un visitante de América Latina le dio un dato apresurado sobre el consumo de arroz de sus compatriotas, él hizo sus cálculos mentales y dijo: Qué raro, que cada uno se come cuatro libras de arroz al día. Su táctica maestra es preguntar sobre cosas que sabe, para confirmar sus datos. Y en algunos casos para medir el calibre de su interlocutor, y tratarlo en consecuencia.

No pierde ocasión de informarse. Durante la guerra de Angola describió una batalla con tal minuciosidad en una recepción oficial, que costó trabajo convencer a un diplomático europeo de que Fidel Castro no había participado en ella. El relato que hizo de la captura y asesinato del Che, el que hizo del asalto de la Moneda y de la muerte de Salvador Allende o el que hizo de los estragos del ciclón Flora, eran grandes reportajes hablados.

Su visión de América Latina en el porvenir, es la misma de Bolívar y Martí, una comunidad integral y autónoma, capaz de mover el destino del mundo. El país del cual sabe más después de Cuba, es Estados Unidos. Conoce a fondo la índole de su gente, sus estructuras de poder, las segundas intenciones de sus gobiernos, y esto le ha ayudado a sortear la tormenta incesante del bloqueo.

En una entrevista de varias horas, se detiene en cada tema, se aventura por sus vericuetos menos pensados sin descuidar jamás la precisión, consciente de que una sola palabra mal usada puede causar estragos irreparables. Jamás ha rehusado contestar ninguna pregunta, por provocadora que sea, ni ha perdido nunca la paciencia. Sobre los que le escamotean la verdad por no causarle más preocupaciones de las que tiene: El lo sabe. A un funcionario que lo hizo le dijo: Me ocultan verdades por no inquietarme, pero cuando por fin las descubra me moriré por la impresión de enfrentarme a tantas verdades que han dejado de decirme. Las más graves, sin embargo, son las verdades que se le ocultan para encubrir deficiencias, pues al lado de los enormes logros que sustentan la Revolución los logros políticos, científicos, deportivos, culturales, hay una incompetencia burocrática colosal que afecta a casi todos los órdenes de la vida diaria, y en especial a la felicidad doméstica.

Cuando habla con la gente de la calle, la conversación recobra la expresividad y la franqueza cruda de los afectos reales. Lo llaman: Fidel. Lo rodean sin riesgos, lo tutean, le discuten, lo contradicen, le reclaman, con un canal de transmisión inmediata por donde circula la verdad a borbotones. Es entonces que se descubre al ser humano insólito, que el resplandor de su propia imagen no deja ver. Este es el Fidel Castro que creo conocer: Un hombre de costumbres austeras e ilusiones insaciables, con una educación formal a la antigua, de palabras cautelosas y modales tenues e incapaz de concebir ninguna idea que no sea descomunal.

Sueña con que sus científicos encuentren la medicina final contra el cáncer y ha creado una política exterior de potencia mundial, en una isla 84 veces más pequeña que su enemigo principal. Tiene la convicción de que el logro mayor del ser humano es la buena formación de su conciencia y que los estímulos morales, más que los materiales, son capaces de cambiar el mundo y empujar la historia.

Lo he oído en sus escasas horas de añoranza a la vida, evocar las cosas que hubiera podido hacer de otro modo para ganarle más tiempo a la vida. Al verlo muy abrumado por el peso de tantos destinos ajenos, le pregunté qué era lo que más quisiera hacer en este mundo, y me contestó de inmediato: pararme en una esquina.

martes, 25 de octubre de 2016

Bloqueo EE.UU. contra Cuba, a las puertas de otra derrota

Opinión

Por Waldo Mendiluza

La Asamblea General de la ONU votará mañana un nuevo proyecto de resolución sobre la necesidad de levantar el bloqueo estadounidense contra Cuba, jornada en la que se espera el rechazo al cerco en ese foro por vigesimoquinta ocasión consecutiva.

Los contundentes resultados de los últimos años, la postura fijada por mandatarios de los cinco continentes hace un mes y el reconocimiento por el propio presidente norteamericano, Barack Obama, de que 'el embargo no debería estar más en vigor', neutralizan cualquier duda acerca de la posición de la comunidad internacional.

Al igual que sucedió el año pasado, la Asamblea se apresta a demandar el fin del entramado de medidas unilaterales que conforman el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por más de medio siglo en un escenario diferente, a partir del restablecimiento de relaciones entra La Habana y Washington, en julio de 2015.

Pese a los vínculos diplomáticos, la reapertura de embajadas, la docena de acuerdos firmados en sectores de interés mutuo y las visitas de alto nivel en ambas direcciones, incluyendo la de Obama a la isla, el cerco sigue en plena aplicación, porque desde 1996 se convirtió en ley del Congreso, al cual corresponde levantarlo en algunos de sus aspectos.

HISTORIA DE LAS VOTACIONES

El 46 Período de Sesiones de la Asamblea General, en 1991, fue escenario -por primera vez- de la presentación de la iniciativa para eliminar el cerco, pero las presiones de Estados Unidos sobre muchas naciones llevaron a retirarlo.

Al año siguiente, el proyecto fue introducido nuevamente en la ONU, y la Asamblea General se encargó de respaldar la demanda de Cuba de detener el bloqueo, con el apoyo de 59 países, el rechazo de tres y la abstención de 71, mientras 46 se ausentaron de la votación, sin dudas los dos últimos casos por la cruzada de la Casa Blanca.

Desde 1992, el planeta ha reclamado año tras año el fin de las unilaterales sanciones y su extraterritorial alcance, de manera categórica y con un claro ritmo de crecimiento, hasta alcanzar los 188 votos a partir de 2012.

Nunca, más de cuatro gobiernos han mostrado su oposición a la iniciativa, con Estados Unidos e Israel como los únicos en los tres últimos años en pulsar el botón rojo.

Bastaría señalar que comenzando en 2005, siempre al menos 182 naciones han dado su visto bueno a la necesidad de levantar el bloqueo.

El año pasado, la resolución obtuvo 191 de los 193 votos posibles.

ACTUAL ESCENARIO

Del 20 al 26 de septiembre, la Asamblea celebró su 71 debate general anual, foro en el que si bien fue amplio el respaldo al acercamiento Washington-La Habana, igual lo fue el llamado al fin del prolongado cerco.

La plenaria escuchó a 40 jefes de Estado o de Gobierno y cancilleres abogar por el cese del bloqueo, medida que recibió calificativos de inhumano, cruel, criminal, injusto, castigo a un pueblo, contrario a la Carta de la ONU y obstáculo al desarrollo, entre otros.

En las últimas semanas, varios funcionarios y embajadores manifestaron a Prensa Latina el rechazo de sus países al cerco y adelantaron el apoyo a la resolución.

El ministro de Relaciones Exteriores de Ecuador, Guillaume Long, consideró que el bloqueo de Estados Unidos resulta incompatible con el multilateralismo y la voluntad de las mayorías, que se expresan año tras año en la Asamblea General.

Se trata de una vergüenza y una añoranza por las horas más oscuras de la Guerra Fría, precisó.

Por su parte, la canciller venezolana, Delcy Rodríguez, denunció el impacto de las sanciones unilaterales de Washington en la mayor de las Antillas y su desarrollo.

Estaremos sin dudas respaldando la nueva resolución, porque siempre estaremos al lado del pueblo cubano, que ha resistido con dignidad, dijo.

También los representantes permanentes de Nicaragua, María Rubiales; Angola, Gaspar Martins; Argelia, Sabri Boukadoum; y Uruguay, Elbio Rosselli, entre otros, manifestaron el apoyo de sus gobiernos al texto que se votará mañana.

'Vamos a seguir como siempre apoyando a la isla, hasta el fin completo y total del criminal bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a los cubanos. Nicaragua respaldará cuantas resoluciones hagan falta', sentenció Rubiales.

El embajador cubano aquí, Rodolfo Reyes, destacó en entrevista con Prensa Latina el aporte de la comunidad internacional en la lucha para eliminar las sanciones unilaterales aplicadas por 10 presidentes estadounidenses.

'Ha sido fundamental este respaldo, con su rechazo a lo que el bloqueo significa, el desprecio al Derecho Internacional y a la necesaria cooperación entre los países', expuso.

De acuerdo con el representante permanente, el apoyo del mundo a la justa causa del pueblo cubano resultó esencial para el cambio de política hacia la mayor de las Antillas durante la administración de Obama.

Reyes insistió en que pese a lo positivo de esos cambios, el bloqueo continúa vigente.

La propia comunidad internacional tiene claridad sobre esto y el impacto de la política de Estados Unidos contra la isla en materia de desarrollo y cooperación, en el planeta se comprende que si bien las modificaciones de Washington son positivas, resultan insuficientes, subrayó el diplomático.

Prensa Latina

sábado, 24 de septiembre de 2016

La causa justa de la paz y la unidad

Opinión

Por: Javier Calderón Castillo / CELAG

Entre los riesgos que puede tener la implementación considero que uno de los más graves es el fenómeno del paramilitarismo, pues con el antecedente del exterminio de la Unión Patriótica sabemos cuánto puede costar y retroceder un proceso de paz.

Piedad Córdoba, es una de las mujeres más destacadas de la política colombiana. En medio de su agitada agenda nos permitió conversar sobre muchos temas de la actualidad colombiana, más que una entrevista, fue un diálogo reflexivo y con el cuidado que el momento político requiere. La ex senadora y luchadora por la paz habló con nosotros de sus perspectivas sobre los tiempos por venir en Colombia. En esta conversación, amenizada por un desayuno porteño, nos habló sobre muchos temas e inquietudes, que relatamos en forma sintética para las y los lectores.

Piedad, expresa de manera clara y certera sus reflexiones trascendentales sobre el Tratado de Paz entre el Estado colombiano y las FARC-EP; con realismo anuncia los riesgos que visualiza para impedir su implementación; envía mensajes para seguir adelante con las transformaciones en medio de la coyuntura actual en Latinoamérica y empieza a dibujar el escenario posible de la construcción de una alternativa política en el futuro próximo del país; además al final responde lo que mucha gente se está preguntando ¿será candidata presidencia en el 2018?

Piedad, como  conocedora del proceso de paz desde sus inicios y en medio de los cambios regresivos que vive la región, ¿cómo ves el contexto internacional para la implementación de los acuerdos de paz que se firmarán el próximo 26 de septiembre?

Aunque en los últimos años se hayan presentado cambios significativos en la región debido a los avances de las fuerzas de derecha, aún sobreviven los proyectos alternativos como Ecuador, Venezuela, Bolivia, países que han tenido mucho que ver con el proceso de paz y que siempre abogaron por una salida política al conflicto colombiano. El papel que desempeñarán en la implementación será crucial, porque como quedó acordado la CELAC hará parte de la comisión de verificación de la entrega de armas y posterior reincorporación de las FARC. Además, muchas organizaciones de izquierda de estos países han expresado su disponibilidad para garantizar que los acuerdos se cumplan. Esto quiere decir que el movimiento social y popular colombiano contará con este apoyo en las luchas posteriores a la firma. Así que creo que el contexto internacional y los proyectos alternativos serán claves para la implementación y al mismo tiempo algunos aspectos de la implementación ayudarán a fortalecer la unidad latinoamericana, pues el conflicto armado colombiano ha sido plataforma estratégica para los planes de desestabilización de gobiernos alternativos de la región.

¿Qué riesgos puede tener la implementación de los acuerdos? y ¿cuál podría ser el papel de los procesos de cambio en Latinoamérica ante esos eventuales riesgos?

Entre los riesgos que puede tener la implementación considero que uno de los más graves es el fenómeno del paramilitarismo, pues con el antecedente del exterminio de la Unión Patriótica sabemos cuánto puede costar y retroceder un proceso de paz. Si el Estado no toma medidas políticas para contrarrestar el avance del fortalecimiento de este fenómeno, el punto tres sobre la terminación del conflicto estaría en evidente peligro y por ende los otros puntos acordados también. Otro peligro nefasto para la implementación es que lo sustancial del Acuerdo Final lo incumpla el estado colombiano y si esto llegará a suceder el papel de la izquierda latinoamericana radica en la solidaridad que podamos tejer para lograr fortalecer la lucha del movimiento social y popular colombiano de exigir el cumplimiento de los acuerdos.

Existen voces en el mundo que ven como menor el acuerdo alcanzado, son voces desde algún sector de la izquierda colombiana e internacional que viene minimizando los alcances del tratado de la Habana, ¿cuál es tu opinión sobre la importancia del acuerdo de paz para Colombia y para los proyectos transformadores latinoamericanos?

Si comparamos las causas y efectos del conflicto armado colombiano con los acuerdos firmados en la Habana, nos damos cuenta que son algo tímidos frente a esta magnitud. Sin embargo, tenemos que reconocer que el Acuerdo Final es el punto de partida para la construcción de La Paz en nuestro país y que después de tantos años de guerra esto es histórico y, en consecuencia, este Acuerdo le otorga herramientas al país para transitar hacia los cambios necesarios. Hay un aspecto del Acuerdo Final que me parece que es el más importante para los proyectos latinoamericanos alternativos y es la transformación de las FARC en partido o movimiento político, ya que además de ampliar el espectro político del país, le dará un impulso al movimiento social y popular colombiano, para posicionarse como una fuerza política con posibilidades de ser poder y gobierno. Esto sin duda aportaría a la unidad latinoamericana y al fortalecimiento de los proyectos alternativos ya existentes.

El ELN ha emitido un comunicado público diferenciándose de los acuerdos de paz con las FARC, por lo cual se siente muy distante el desarrollo del proceso de paz Gobierno-ELN pactado para iniciarse el 30 de marzo, ¿cómo ves que se pueda avanzar o destrabar ese proceso de paz con el ELN?; ¿qué puede pasar si no inicia ese proceso?

Creo que el escenario de implementación del Acuerdo Final puede ser una gran oportunidad para que el gobierno y el ELN establezcan la mesa de negociación. Si esto no sucede, se puede convertir en un obstáculo para poder llevar a cabo lo acordado en la Habana, pues la confrontación militar entre estos dos actores podría poner en peligro las Zonas Veredales de Normalización, lugares donde se va a llevar a cabo la entrega de armas para la reincorporación de las FARC. Ojalá el gobierno y el ELN entiendan esto y sumen sus voluntades para continuar avanzando hacia La Paz.

Con el escenario de paz que se avecina: ¿cuál puede ser el proyecto político alternativo que se construya en Colombia?, ¿cómo piensas que las FARC van a ayudar en un proyecto alternativo amplio?

Con la reincorporación de las FARC, las posibilidades para el fortalecimiento del movimiento social y popular colombiano son variadas, pues no podemos olvidar que el origen de esta insurgencia es político y ha logrado un acumulado de lucha que le dará otros matices a los escenarios políticos, para lograr no sólo la exigencia de la implementación, sino las demás reformas que no se trataron en los acuerdos y que son urgentes para la consolidación de La Paz en nuestro país.

En el 2017 inicia la campaña presidencial para suceder a Santos, y hay un tema que mucha gente se está preguntando: ¿cómo ves el escenario electoral del 2018, para los sectores alternativos?; ¿cómo te ves en ese escenario, serás candidata presidencial? 

El escenario electoral del 2018 va a tener un vario pinto de expresiones políticas y aunque logremos divisar algunas de ellas, ese escenario es ahora muy incierto, sin embargo considero que hoy más que nunca la izquierda debe forjar una verdadera unidad, ya que estará en juego la consolidación de La Paz y en este sentido, debemos insistir en lo que nos une y olvidarnos de los asuntos que nos separan, así que mi candidatura dependerá de las discusiones y los espacios que las fuerzas de izquierda generemos para tomar la decisión más favorable sobre nuestro derrotero, La Paz.

TeleSur

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Las motivaciones económicas detrás del golpe neoliberal en Brasil

Opinión

Por: Sergio Martín-Carrillo / CELAG

El siglo XXI supuso para la región un nuevo aroma que hacía demasiado tiempo que no se respiraba. La larga y oscura noche neoliberal acababa. Venezuela, Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador, Uruguay, Paraguay… una ola de cambio recorría la región.

Semana aciaga para la democracia en Brasil y en toda la región. Se consumó el golpe contra el gobierno de Dilma Rousseff. Es un golpe contra la democracia. Es un golpe contra los gobiernos del “Partido dos Trabalhadores” (PT) que consiguieron reducir la pobreza extrema en más de un 63%. Es indudablemente un golpe motivado por fuertes razones económicas, pero también es un “golpe racista, misógino y homofóbico” como la propia mandataria reflejó en su discurso ante el Senado. Es un golpe de la élite contra las mayorías. Brasil, ese gigante que durante tantas décadas padeció el hambre, la miseria y las desigualdades heredaras del inefable pasado colonial, que comenzó a despertar de su pesadilla en 2003 con la llegada al poder del PT, y que ahora ve truncarse su sueños de poder cerrar sus venas abiertas por culpa de la voluntad egoísta de unas élites ligadas al capital transnacional.

El siglo XXI supuso para la región un nuevo aroma que hacía demasiado tiempo que no se respiraba. La larga y oscura noche neoliberal acababa. Venezuela, Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador, Uruguay, Paraguay… una ola de cambio recorría la región. Esto se tradujo en avances indudables en los indicadores sociales (sanidad, educación, pobreza, desigualdad…) y en muchos casos también institucionales. Los cambios eran urgentes, porque el paciente entraba en el nuevo siglo en estado de coma. Las recetas muy diferentes de aquellas aplicadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) o el Banco Mundial (BM). Aquellas siempre se han mostrado efectivas para el beneficio de las élites y el empobrecimiento de las mayorías.

Pero no es objeto de este texto hacer un mapa del estado de situación en la región y debatir sobr la tesis del supuesto cambio de ciclo. El objeto es centrarnos en Brasil, y concretamente en la propuesta económica que empuja hacia el golpe en Brasil y nos ayuda a entenderlo. Para esto tenemos que volver la mirada atrás un poco hacia atrás.

En primer lugar, como ya se ha dicho, los logros sociales y económicos de los gobiernos del PT son incuestionables. Estos logros sociales se fundamentaron en un aumento de la capacidad redistributiva del Estado, esto a través de una gran cantidad de programas sociales y el fuerte aumento de la inversión social. Sin embargo, la distribución primaria del ingreso no se modificó, pero como el pastel era cada vez más grande, aunque el Estado sacara una buena parte del mismo y lo destinara para mejorar las condiciones de vida de la mayoría, las élites económicas también veían aumentar sus ingresos sin ver en peligro sus privilegios. Así funcionaba el pacto interclasista con el beneplácito del Estado.

En segundo lugar, la ruptura de este pacto se produce con el segundo mandato de Dilma, donde el desencadenante fue la menor disponibilidad presupuestaria. Esta reducción de recursos se presenta en forma de dilema dicotómico. A menores recursos caben dos opciones: 1) quitar a las grandes mayorías y que sean ellas las que soporten el peso de la restricción presupuestaria al más puro estilo neoliberal, o 2) apostar a que sean las élites privilegiadas y adineradas las que soporten con mayor fuerza el ajuste.

¿Por qué salida apostó la presidenta Dilma Rousseff? Pues en un primer momento intentó alargar el pacto con las élites y fruto de ello, entre otras cuestiones, fue la designación como Ministro de Economía de Joaquim Levy, que entró en el gabinete el 1 de Enero de 2015. La prensa opositora lo tomó bien porque esa entelequia que son los mercados decían estar contentos con la apuesta. El resultado tras conocerse esta designación fue la fuerte subida de la bolsa brasilera (la mayor en los tres años anteriores) y el fortalecimiento del Real frente al Dólar estadounidense. Por su parte, en este momento, el lobo con piel de cordero del PMBD celebraba esta reorientación y su recompensa en el Gabinete que pasó de 5 a 6 miembros del partido. El pacto con el diablo parecía funcionar, al menos para mantener contentas a las élites.

Sin embargo, las disputas no tardaron en saltar a la luz, ya que esta reorientación suponía romper con los postulados clásicos del PT. El pacto con la ortodoxia exigía cada vez más ajustes. El detonante se dio en la controversia entre la presidenta Dilma y Joaquim Levy con uno de los programas sociales estrellas del PT, el programa Bolsa Familiar[1]. Finalmente, a menos de un año desde su llegada, concretamente el 17 de diciembre de 2015 se hacía oficial un secreto a voces, la salida de Joaquim Levy del Ministerio de Economía. Ese día, los “mercados” mostraron su descontento. La bolsa brasilera cayó un 2,14% y el Real cayó fuertemente frente al Dólar. Aunque la salida se produjo el 17, las discrepancias venían de mucho antes por la apuesta de la presidenta por la otra salida, aquella que apostaba porque fueran los que más tienen, los que soportaran la restricción presupuestaria. Fruto de esto fue el inicio del proceso de impeachment el 2 de diciembre de 2015. Es decir, el detonante para la activación fue la elección del camino contrario a los intereses de las élites económicas. Las cartas se iban poniendo sobre la mesa. O Dilma Rousseff aceptaba el pacto (chantaje) o la sacarían por cualquier medio de la presidencia.

Para esa fecha, Joaquim Levy ya había cumplido su función. Iniciar una fase de shock económico que además de promover fuertes ajustes, elevó la inflación por encima del 10%, algo impensable un año antes. Las condiciones estaban dadas para que el FMI y el Banco Mundial se unieran al festín. Y por cierto, desde finales de 2015 Joaquim Levy también era Director General y Director Financiero del Grupo Banco Mundial.

Pero aún faltaba el toque de complot de los capitales internacionales. Para esto el FMI fue reduciendo progresivamente las proyecciones de crecimiento de Brasil hasta convertir la situación de la economía brasilera en una gran recesión que no levantaba cabeza. Cuando iniciaba el proceso de impeachment el FMI anunciaba una recesión del PIB de Brasil del 3,8%, mientras que la CEPAL decía en el mes de abril que la caída del PIB sería del 0,9%. El shock, si no es real, debe ser inducido. Sin embargo, tras la llegada provisional al poder de Temer en Abril y con la revisión que hizo en julio el FMI de la economía brasilera, corrigió la caída del PIB para este año al 3,3% debido “a que el desempeño de la economía brasileña en el primer semestre ha sido mejor de lo previsto, y con ello se prevé que la contracción anual será menos drástica de lo que se había pensado”. Además, el FMI también mejoró las previsiones de crecimiento para el 2017, pasando de un crecimiento nulo a un crecimiento estimado del 0,5%. Con esto, se quería evidenciar que el primer paquetazo de Temer tenía rápidamente efectos positivos sobre el crecimiento. Eso sí, por supuesto que obviando las condiciones de vida de las grandes mayorías, la calidad democrática, y cómo no, comparándo con las previsiones anteriores que el organismo había lanzado para desacreditar el desempeño económico del ejecutivo de la presidenta Rousseff. Si finalmente la economía brasilera cae “sólo” el 2%, incluso más de lo que auguraba la CEPAL a comienzos de año, será un supuesto éxito de las políticas temerarias del nuevo ejecutivo en comparación con las previsiones catastrofistas del FMI.

Pero ¿en qué consisten estas medidas económicas del Gobierno de Temer?. El primer paquetazo ha consistido en un fuerte impulso de las privatizaciones de todo aquello que era rentable para el Estado, y por tanto, para la sociedad brasilera. Comenzó por el sector eléctrico, donde se están privatizando más de 200 pequeñas empresas que además de rentabilidad cumplían la función social de llevar  electricidad a la mayoría de  lugares del país. Las privatizaciones también han llegado a las empresas de transporte y a las de gestión aeroportuaria y portuaria. Otras instituciones públicas se abren a una mayor participación privada como el Seguro de Caixa Económica Federal o el Instituto de Reaseguro de Brasil[2]. Y por supuesto, en la puja por el expolio, no podía faltar la nueva joya de la corona brasilera, los grandes yacimientos petrolíferos del presal.

No sólo están en venta los activos del país. Sino que toda la inversión social, aquella que ha conseguido los tan importantes avances sociales en términos de reducción de la pobreza y la desigualdad o acceso a la educación y la sanidad, también está sufriendo el ajuste. Desde que Temer ocupó de forma provisional la presidencia, expuso su voluntad de eliminar el fondo creado para invertir los ingresos petroleros en educación, en julio eliminó las prestaciones de la Bolsa Familia excluyendo a 10 millones de familias de dicha ayuda. Y esto sólo fueron algunas de las cosas realizadas durante el interinato antes del 31 de agosto. Ahora, ya consolidado el golpe, ha lanzado nuevos recortes en derechos laborales y pensiones, recortes para la salud, donde el ajuste para el próximo año se espera que llegue casi al 40%. Sin embargo, a pesar de todos estos recortes, el déficit público en 2016 según el propio ejecutivo de Temer será de  $48.000 millones, mucho más alto que los $27.286 millones de déficit en 2015, que supuestamente era intolerable y motivado por el supuesto despilfarro del dinero público en las medidas de protección social.

Quienes son los ganadores y quienes son los perdedores con el golpe están claros. Cuales son los intereses de los ganadores también. Como dijo Dilma, “la historia será implacable con los que se creen vencedores”. Dilma Roussef sobrevivió a las torturas y vejaciones de un régimen militar, seguro no se arrodillará ante los atropellos de unas élites corruptas que para nada gozan del apoyo popular. El golpe contra la democracia en Brasil es un golpe del capital, intolerante con aquellos gobiernos que piensan en las mayorías por sobre las élites. El neoliberalismo ha vuelto en forma de golpe.

[1] El Programa Bolsa Familiar beneficiaba a casi 60 millones de pobres proporcionando una ayuda financiera para cubrir las necesidades básicas de las familias.

[2] Para un mayor detalle de la primera oleada privatizadora ver Serrano, A. (2016).  “Brasil en rebajas” publicado en http://www.celag.org/brasil-en-rebajas/ publicado el 19 de Julio de 2016.

TeleSur