TeleSur
La presidenta de
Brasil, Dilma Rousseff, expresó este martes que en su nación hay una vena
golpista que estaba dormida. Aseguró que los procesos de juicio político se ha
vuelto un instrumento contra los mandatarios electos democráticamente.
Recalcó que no
es responsable de ningún crimen ni de la crisis económica. "Soy víctima de
un proceso basado en injusticia y fraude".
Alertó que su
mandato es blanco desde hace meses de desestabilización por parte de sectores
de la derecha nacional e internacional.
Asimismo,
Rousseff rechazó el acoso judicial en su contra sin fundamentos sólidos.

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